El ozono

¿Has usado alguna vez gafas de sol? ¿Para qué te sirven? Las gafas de sol se utilizan para filtrar los rayos solares y reducir así la intensidad de luz solar que llega hasta los ojos.



¿DÓNDE ESTÁ LA CAPA DE OZONO?

El ozono es un gas que forma parte de la atmósfera, como el oxígeno, el dióxido de carbono o el vapor de agua. Las partículas que componen el ozono están formadas por átomos de oxígeno.

La capa de ozono es una especie de cubierta que envuelve la Tierra. Está situada en la atmósfera terrestre, a una altura de entre 20 y 40 kilómetros. Se llama así porque, aunque en ella hay otros gases, tiene más ozono que otras capas de la atmósfera.

¿PARA QUÉ SIRVE LA CAPA DE OZONO?

Cuando te pones unas gafas de sol, proteges tus ojos de la radiación ultravioleta proveniente del Sol, que es dañina. La capa de ozono actúa como unas gigantescas gafas de sol para la Tierra. Filtra los rayos solares, evitando que una parte de la radiación ultravioleta llegue hasta la superficie.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN LA CAPA DE OZONO?

Hacia 1984, los científicos detectaron que la capa de ozono tenía un agujero situado sobre la Antártida. Vieron que este iba creciendo, por lo que cada vez había menos ozono. Todos los años, durante la primavera, aparecía sobre el polo sur un auténtico agujero; es decir, una zona de la atmósfera donde la concentración de ozono era bastante escasa. Luego, al cabo de pocos meses, el ozono se regeneraba, y el agujero volvía a cerrarse, aunque no del todo. Sin embargo, en la primavera del año siguiente el agujero aparecía de nuevo, y era ¡más grande que el año anterior!

Desde entonces, para estudiar la capa de ozono se han tomado imágenes de la Tierra desde satélites artificiales. El agujero de la capa de ozono fue creciendo año tras año y se extendió a otras zonas del planeta. También apareció un agujero en el polo norte.

¿POR QUÉ DESAPARECE LA CAPA DE OZONO?

Cuando utilizamos aparatos de aire acondicionado, frigoríficos o algunos productos químicos envasados en sprays, emitimos a la atmósfera diversos productos químicos contaminantes, llamados clorofluorocarbonos (CFC).

Estos gases pueden llegar a la capa de ozono y, cuando reciben la radiación solar, liberan un gas: cloro. El cloro puede combinarse con las partículas de ozono, destruyéndolas y formando oxígeno corriente, como el que respiramos. A veces, una sola partícula contaminante puede destruir ¡100.000 partículas de ozono! Por tanto, cantidades pequeñas de CFC pueden causar un gran daño en la capa de ozono.

Otras sustancias que también destruyen la capa de ozono son los fertilizantes empleados en la agricultura.

¿QUÉ PASA SI DESAPARECE EL OZONO?

Si haces un agujero en el cristal de tus gafas de sol, ¿qué pasa? Los rayos ultravioletas pueden llegar a tus ojos y dañarlos. Algo parecido ocurre con la capa de ozono. Si desapareciera el ozono, los rayos solares llegarían hasta el suelo con toda su potencia, sin filtrarse. Llegarían también las radiaciones ultravioletas, que causan enfermedades en la vista (cataratas, por ejemplo), cáncer de piel o alteraciones en los seres vivos recién nacidos. ¡Basta con que desaparezca el uno por ciento del ozono para que las consecuencias sobre la salud de las personas sean fácilmente apreciables!

Por tanto, es necesario conservar esta capa de ozono en la atmósfera.

¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA EVITAR LA DESAPARICIÓN DEL OZONO?

Para ‘reparar’ la capa de ozono, hay que reducir las emisiones a la atmósfera de los gases contaminantes, como los CFC. En 1987, tras los primeros estudios, 24 países firmaron un acuerdo, el Protocolo de Montreal, para reducir las emisiones de CFC y otros productos dañinos para el ozono. Más tarde, los países que hoy forman la Unión Europea prohibieron la utilización de CFC durante toda una década.

Entonces se eliminaron los clorofluorocarbonos de los sprays y los aparatos de aire acondicionado. ¿Has visto en algún spray la expresión: “No daña la capa de ozono”? Quiere decir que ese producto no contiene sustancias químicas capaces de destruir el ozono.

Gracias a estas medidas, se redujeron bastante las emisiones a la atmósfera de sustancias destructoras del ozono, lo que ha servido para que la capa de ozono se recupere. A partir del año 2000, se ha observado una ligera recuperación de esta; es decir, cada vez hay un poco más de ozono, y el agujero es cada vez más pequeño. Parece que, si la tendencia continúa como hasta ahora, hacia el año 2050 la capa de ozono se habrá recuperado por completo. Pero no debemos bajar la guardia. ¿Qué pasaría si volviéramos a emitir CFC a la atmósfera como hace unos años?

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