Aguila



Águila, nombre común de varias aves de presa diurnas, algunas de las cuales se encuentran entre los miembros de mayor tamaño de una familia que incluye también al ratonero común, al milano y algunos buitres.

2 EL ÁGUILA REAL Y OTRAS ESPECIES EMPARENTADAS

Águila audaz australiana El águila audaz australiana (Aquila audax) es el ave más grande de Australia. Aunque está distribuida por todo el estado australiano, su presencia está amenazada en Tasmania. El águila audaz es de color oscuro; los jóvenes son pardos y poco a poco se van oscureciendo hasta llegar a ser casi negros.

La distribución del águila real abarca la mayor parte del hemisferio norte. Desde la antigüedad se la ha considerado un símbolo de valor y poder, debido a su gran tamaño, su destreza en el aire y lo inaccesible de sus lugares de nidificación, situados en lugares agrestes y montañosos. En la mitología romana estaba asociada con la principal deidad, Júpiter. Fue el emblema de algunas legiones romanas, de la Francia bonapartista, de Alemania y de los imperios Ruso y Austro-Húngaro, y además forma parte del escudo nacional de México.

Vive en gran parte de Eurasia (excepto Francia y los países vecinos al norte). En la península Ibérica es una especie habitual todo el año y, aunque está presente en toda España, es considerada una especie rara. En América nidifica en México y es común en zonas montañosas del oeste de Estados Unidos y Canadá. Las hembras llegan a medir 1 m desde el extremo del pico al de la cola y su envergadura ronda los 2 metros. Los machos son más pequeños, como sucede en la mayoría de las aves de presa. Una característica de esta especie y de todas las que se incluyen en el género al que pertenece es el plumaje que presentan en la parte inferior de las patas. En otras águilas esa zona carece de plumas y tiene un aspecto escamoso, como en la mayoría de las aves. El plumaje del cuerpo es de color castaño oscuro con una pincelada dorada en la parte posterior de la cabeza y el cuello. La cola de los adultos es parda con bandas más pálidas. En las aves jóvenes es blanca con una banda terminal parda.

Águila real El águila real vive en Norteamérica, Europa, Asia y el norte de África. Es una de las 30 especies de águilas ‘calzadas’, así llamadas porque tienen las patas cubiertas de plumas. Ejecuta una compleja exhibición aérea de cortejo

La mayoría de sus nidos, grandes y hechos a base de palos y ramas, son construidos en acantilados y escarpas, aunque en ciertas zonas prefieren árboles altos. Utilizan el mismo nido de un año a otro, limitándose a añadir más ramas, con lo que el nido puede alcanzar un diámetro de 1,8 m y una altura de 1,5 metros. Lo habitual es que pongan dos huevos, con abundantes marcas y puntos de diferentes tonos castaños, aunque en ocasiones sólo ponen uno. La dieta de estas aves se compone sobre todo de mamíferos, y sus presas varían en tamaño, desde ratones hasta ciervos. Durante el periodo de cría es frecuente que capturen otros pájaros para suministrar a los pollos comida tierna. Cuando hay escasez de alimento vivo el águila real se alimenta también de carroña.

Hay ocho especies de águilas emparentadas con el águila real, todas ellas propias de Eurasia. Las más pequeñas son el águila pomerana, con una envergadura en torno a los 1,5 m, que emigra desde Europa central hasta Suráfrica, y el águila calzada de los países mediterráneos. La primera es una especie accidental en España, mientras que la segunda se reproduce en primavera y verano en la península Ibérica. El águila calzada, con una envergadura máxima de 1,3 m, es la más pequeña de las que se encuentran en la península. Su hábitat lo constituyen las zonas arboladas y los bosques, sobre todo los pinares. Entre las de mayor tamaño se encuentra el águila audaz australiana, casi totalmente negra y con una envergadura que puede alcanzar los 2,5 metros, lo que le permite mantenerse planeando en las corrientes de aire durante mucho tiempo.

Águila imperial ibérica Descrita hoy como especie independiente del águila imperial, esta especie autóctona de España se encuentra en peligro de extinción.

En España reside también el águila imperial ibérica, hasta hace poco considerada una subespecie del águila imperial, propia de Asia y Europa oriental, y a la que ahora se clasifica como una especie independiente. Mide entre 72 y 83 cm de longitud y la envergadura de sus alas alcanza de 1,9 a 2,1 m; la hembra es algo mayor que el macho. Los adultos presentan un plumaje oscuro con tonos amarillos o blanco cremoso en la cabeza y el cuello. Su característica más destacada es el color blanco de los hombros y una cola gris con franja terminal negra. Su dieta estaba constituida principalmente por conejos hasta la llegada de la mixomatosis (enfermedad vírica infecciosa). En la actualidad, su alimento está formado por anátidas, reptiles, zorros, tejones, milanos y otras aves de tamaño medio, e incluso carroña. Mantiene un territorio muy definido a lo largo de todo el año. El celo tiene lugar entre febrero y abril y el periodo de incubación, siempre en los árboles, oscila entre 37 y 43 días, con una puesta de dos a cuatro huevos. En cuanto ponen el primer huevo comienza la incubación, por lo que no todos los pollos nacen al mismo tiempo. Este comportamiento parece obedecer a una adaptación basada en el alimento disponible. Si la comida es abundante bastará para todas las crías pero, en caso contrario, los polluelos más jóvenes morirán, al no poder competir con sus hermanos. En la península Ibérica está considerada una especie en peligro de extinción y, aunque en los últimos tiempos hay una tendencia a su recuperación, su estado sigue siendo crítico.

Otra especie de águila presente en la península Ibérica es el águila culebrera, una especie estival que, como su nombre indica, se alimenta sobre todo de serpientes y culebras. El águila perdicera es residente a lo largo de todo el año, aunque en los últimos tiempos está sufriendo un proceso de regresión tanto en España como en Francia. Es una rapaz de mediano tamaño (con un envergadura entre 1,5 y 1,8 m) que nidifica en repisas o cuevas que encuentra en los cortados rocosos. Otra especie, accidental en la península ibérica aunque frecuente en el continente africano, es el águila rapaz. El águila moteada también es una especie de distribución occidental o divagante en la península; es una gran carroñera aunque también caza una gran variedad de presas vivas.


3 ÁGUILAS MARINAS

Águila calva americana Designada ave nacional de Estados Unidos en 1782, el águila calva americana o cabeciblanca, Haliaeetus leucocephalus, es un miembro del grupo de águilas marinas. No está realmente calva, su nombre deriva del inglés piebald, que significa marcada de blanco. El águila calva es la segunda ave de presa en tamaño de Norteamérica, después del cóndor de California. Su población ha disminuido por los efectos del DDT y otras toxinas, pero se está recuperando en algunas áreas.

Las águilas marinas o pescadoras no están íntimamente emparentadas con las águilas reales. Entre sus parientes más próximos están algunos tipos de buitres. Tienen picos más largos y pesados que los de las águilas reales, que son de color amarillo en los adultos. Además carecen de plumas en la parte inferior de las patas y habitan en las regiones costeras y cerca de lagos y ríos. Aunque no sólo comen peces, éstos son su principal fuente de alimento. El águila calva americana o de cabeza blanca pertenece a este grupo. Se extiende desde Alaska hasta Florida y México, donde nidifica, pero es sobre todo abundante en el norte. Las águilas que viven en esa región emigran al sur después de la época de cría, mientras que algunas residentes en Florida viajan hacia el norte. El apelativo de águila calva no obedece a la falta de plumas en la cabeza sino a su color blanco. Este rasgo no está presente en los ejemplares jóvenes que tardan cinco años en adquirirlo. Comparada con otras águilas, no es una gran cazadora ni pescadora y por eso sus presas son casi siempre peces muertos, enfermos o aquellos que se desplazan a aguas poco profundas para desovar. También se dedica a robarle comida al águila pescadora. Hostiga en el aire a esta ave más pequeña hasta obligarla a soltar sus presas, que el águila calva se apresura a recoger. Mejores cazadoras son la urubitinga o águila negra pescadora y el águila colorada o pampa, presentes en esteros o estuarios, pantanos y lagunas desde México hasta Argentina.

El equivalente euroasiático es el águila de cola blanca o pigargo coliblanco que, en ocasiones, aparece en Alaska. Es de un gris más intenso que el de la especie norteamericana y, aunque su cabeza es de tono más pálido, no llega a ser blanca. El representante más grande de este grupo es el pigargo de Steller, que vive en las áreas costeras del noreste de Asia y a veces llega hasta las islas Aleutianas y las Pribilof en Alaska. Su capa es oscura y la cola, con forma de cuña, blanca. Los ejemplares adultos lucen plumas blancas en los hombros.

4 OTRAS ÁGUILAS

Águila harpía Esta águila vive en las pluvisilvas sudamericanas. Se alimenta sobre todo de monos y otros pequeños mamíferos y de grandes aves.
Algunas de las mayores aves de presa del mundo son águilas tropicales. Una de las más poderosas, el águila arpía o harpía, pesa unos 4,8 kilogramos. Vive en las tierras bajas de las selvas vírgenes desde el sur de México hasta el norte de Argentina. Debido a la constante pérdida de hábitat se ha convertido en una especie amenazada. Se alimenta sobre todo de mamíferos arborícolas como monos, perezosos y zarigüeyas. La parte dorsal es de color negro y la ventral blanca y tiene una banda negra en el pecho. Su cabeza de color gris pálido luce una doble cresta que cuando está erguida confiere a esta águila cierto parecido con un búho. El equivalente euroasiático es el águila de los monos, que tiene un peso similar; recibe este nombre porque es una hábil cazadora de monos y colugos. Es el ave nacional de Filipinas, aunque en la actualidad se halla restringida a unas pocas áreas montañosas en las islas más grandes; se encuentra en peligro de extinción. Otras especies destacadas de América Latina son el águila crestada negra o águila tirana, que se localiza desde el sur de México hasta el norte de Argentina, así como el águila elegante o penachuda, el águila crestada blanca o vientriblanca y el águila solitaria. Desde Honduras y hasta el sur de Brasil, así como a Perú y Paraguay se extiende el dominio del águila crestada, mientras que el águila coronada se encuentra en Chile, Argentina, sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Hay un grupo de águilas de tamaño pequeño o mediano que vive en zonas tropicales y subtropicales de Eurasia y África. Muchas tienen crestas estrechas y alargadas. Las crestas tupidas son características de las águilas culebreras africanas, que como su nombre indica y al igual que hace el águila culebrera del sur de Europa y el Mediterráneo, tienen una dieta en la que los reptiles ocupan un lugar principal. Un singular miembro de este grupo es el águila volatinera, que vive en campo abierto en el trópico africano. Su silueta durante el vuelo es única ya que tiene unas alas largas y anchas y una corta cola. A diferencia de otras águilas se alimenta sobre todo de carroña. Debe su nombre a los vuelos espectaculares que realiza durante la época de reproducción.

5 CRIANZA

Las águilas ponen pocos huevos. En la mayoría de las especies la puesta consiste en uno o dos huevos. Aunque el macho del águila real alimenta a los polluelos recién nacidos, en la mayoría de las águilas el papel del macho es cazar y llevar la comida al nido para que la hembra alimente a los polluelos. La hembra permanece en el nido, o cerca de él, hasta que a las crías comienzan a crecerles las plumas. A partir de ese momento volverá a dedicarse a la caza, aliviando así el trabajo del macho. Una vez crecidos, los individuos jóvenes se quedan cerca del nido un tiempo mientras sus padres siguen alimentándolos. En algunas especies, el polluelo se vuelve independiente al poco tiempo, mientras que en otras se da un periodo largo de transición hasta que los padres dejan de suministrarles alimento.

Debido a que las águilas necesitan un territorio extenso y a que prosperan pocos polluelos, las alteraciones en su hábitat amenazan a muchas especies, aun cuando las medidas en contra de su caza se han visto reforzadas.

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